Como hay Dios

Viviré por siempre, es mi desdicha
Fortuna o suerte, derecho del infinito
Quién nos vende hoy la ventura
Del que resucitar es remunerar con legado

Cielo para crédulo, gehena al malvado
Lo dice la Iglesia, por laya de tunco
Preste tu mientes cual bellaco
Este mi decálogo, hacer renuncia
Para siempre, de vuestro mandato
Estupidez heredada, amargo desencanto

Por conciencia, honor y decencia
Pastorales que no comparto
Nadie dude de salvarnos, viviremos eternamente
Sin la Santa Madre Iglesia, estupendo, firme desacato

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
#
+
+